Violencia en calles de Venezuela

José Baig
BBC Mundo, Caracas

Por lo menos dos personas murieron, más de 20 resultaron heridas y un centenar fueron detenidas durante los violentos enfrentamientos entre manifestantes y militares en Caracas, la capital de Venezuela.

Ya desde temprano la tensión era tan grande que un maletín de herramientas olvidado por una cuadrilla de trabajadores provocó la intervención de la Unidad de Explosivos de la DISIP, la policía política de Venezuela.

El maletín estaba en una avenida por donde debía pasar la marcha convocada por los opositores al presidente Hugo Chávez.

Mientras trabajaban los expertos en explosivos, dos señoras que querían incorporarse a la manifestación insistían en pasar por el lugar con el argumento de que "la DISIP es chavista, lo que quieren es sabotear la marcha".

La lucha por las firmas

La movilización había sido convocada por la Coordinadora Democrática, la coalición de partidos políticos y organizaciones que se oponen al gobierno venezolano.

Protestaban contra la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de colocar "en observación" alrededor de un tercio de las firmas recogidas por la oposición para solicitar que se celebre un referendo revocatorio contra Hugo Chávez.

El CNE puso en observación las planillas de recolección en las que los datos de los firmantes (nombre, número de documento, etc.) aparecen con caligrafía similar aunque la firmas sean visiblemente distintas.

Pero los partidos opositores reclaman que en el reglamento que se aprobó para la recolección de las firmas no se establece ninguna restricción sobre la forma de llenar las planillas.

La decisión del tribunal electoral fue interpretada por la Coordinadora Democrática como un intento de "confiscar la voluntad popular" e impedir la celebración del referendo revocatorio.

Protesta y Cumbre

Los manifestantes opositores querían llegar hasta el Teatro Teresa Carreño, el complejo cultural donde se celebran las deliberaciones del Grupo de los 15 (G15), para entregarle un documento a los mandatarios participantes.

Pero el gobierno ya había advertido el jueves que no dejaría que los opositores llegaran hasta ese lugar.

La marcha salió desde el este de la ciudad y a su paso se fueron incorporando miles de manifestantes.

"Chávez se va", gritaban las consignas. "Yo firmé y me robaron", decían las pancartas.

Al llegar a un kilómetro del Teatro Teresa Carreño, los manifestantes se encontraron con un contingente de militares conformado por efectivos de la Guardia Nacional y de la Policía Militar.

El gobierno dice que los manifestantes atacaron a los militares con palos, piedras y botellas. Pero los opositores aseguran que fueron los uniformados los que arremetieron contra ellos con gases lacrimógenos y perdigones.

Los enfrentamientos se fueron agravando y muy pronto comenzó a haber heridos algunos de bala- y decenas de asfixiados por los gases lacrimógenos.

Balance y versiones

Además, de los muertos, los heridos y los detenidos, los hechos del viernes agravaron la polarización política que vive Venezuela. Al final del día, gobierno y oposición se acusaban mutuamente por los hechos de violencia.

El ministro del Interior, Lucas Rincón, dijo que los manifestantes opositores actuaron "con violencia" y que los efectivos militares "tuvieron que responder con bombas lacrimógenas para controlar la situación".

Pero el dirigente opositor Antonio Ledezma le dijo a la televisión venezolana que lo que ocurrió el viernes fue "una violación a los derechos humanos".

"Hemos sido atropellados por un presidente que no tiene escrúpulos", afirmó.

Grupos de manifestantes que se habían dispersado se reagruparon en otros lugares de la ciudad, bloquearon el paso en algunas calles e incendiaron basura y maleza. También en esos lugares hubo choques con los militares.

Hacia el final de la tarde fueron bloqueadas varias avenidas y la principal autopista de Caracas con camiones y automóviles. Hasta las primeras horas de la noche hubo grandes congestionamientos en el tránsito.